Mira lo fácil que es tratar las uñas encarnadas en casa. !Sin tener que recurrir a cirugía!

Las uñas encarnadas son un problema grave que se presenta en nuestras manos y pies, siendo estos últimos los más afectados ya que cuando ocurre se dificulta el uso de calzado, además cualquier roce puede crear dolores muy graves.

Es importante destacar que si no se atiende a tiempo pueden generarse complicaciones severas, ya que se la zona se infecta y estas bacterias llegan al torrente sanguíneo afectando otras zonas. Hay algunos casos en los que se hace completamente necesario una intervención quirúrgica, por esta razón debe tratarse este problema a tiempo.

Hay diferentes causas que llevan a sufrir de una uña encarnada, entre ellas se encuentra: uso de calzado inadecuado, se deben evitar zapatos que presionen la parte superior del pie; Cortar incorrectamente la uña, esto permite que queden astillas dentro de la piel; lesiones, los golpes en los dedos de los pies fracturan la uña y pueden quedar restos incrustados; y la diabetes.

Métodos caseros y naturales para eliminar las uñas encarnadas

1. Alivia el dolor.

Vinagre de manzana: Moja en vinagre un trozo de algodón y colócalo sobre la uña encarnada y dolorida. Los componentes del vinagre harán que se nutra la piel y su poder antiséptico y antibacterial reducirán la posibilidad de infecciones. 

Aceite de eucalipto: El aceite de eucalipto alivia el dolor y evita las infecciones.

Rodaja de limón: Frota la zona adolorida con una rodaja de limón, sobre todo si la uña ya está infectada. El ácido cítrico ayuda a aliviar las infecciones, sobretodo si lo mantienes sujeto al pie durante toda una noche.

2. Remoja tus pies en agua tibia o caliente.

Tomar baños de pies es muy saludable. No sólo suaviza la piel y la hidrata sino que al agregarle media taza de vinagre podrás eliminar todo tipo de gérmenes. Esto actúa de modo preventivo. Puedes añadir sales de magnesio son una ayuda adicional, ya que ablandan las uñas y así podrás realizar un mejor tratamiento para los pies, de manera general.

3. Aislante de algodón.

Con un trozo pequeño de algodón intenta hacer una especie de “aislante” entre la uña y la piel. Si logras introducir esta pequeña porción de algodón reducirás el dolor y harás que la uña crezca de manera tal que no siga ejerciendo presión y dolor. Reemplaza el algodón cada vez que realices un baño de pies.

Si los síntomas no mejoran con ninguna de estas opciones debes acudir al médico inmediatamente para que puedas encontrar una solución.

Fuente: VidaVerdeWeb.com