¡Con este remedio casero dejarás tus ollas y sartenes como nuevos!

Cocinar es una de las actividades favoritas de muchas personas, no solo para poder alimentarse sino porque es como crear arte con alimentos. Sin embargo, hasta los cocineros más experimentados de la cocina experimentan la terrible suerte de quemar accidentalmente algunas comidas en sus ollas, cacerolas y sartenes. Sin duda lo primero que hacemos cuando ocurre esto es acudir al jabón y la esponja, pero ¿Qué ocurre si las manchas no caen y se queda permanentemente?

Ollas y sartenes como nuevos

Lamentablemente eso puede ocurrir y fregar una olla quemada es casi lo último que quieres hacer al final del día, pero si no retira de forma adecuada la zona afectada del sartén o cacerola, se creará una mancha que mientras más pase el tiempo, irá deteriorando gradualmente el instrumento de cocina. No te preocupes, a continuación encontrarás algunos métodos probados y verdaderos que puedes usar para hacer que una olla quemada vuelva a ser tan buena como nueva.

Limpiando tus ollas de forma casera y sin aditivos químicos

Es una combinación de bicarbonato de sodio y agua hirviendo, es un método efectivo por dos razones, la primera es que casi todas las casas tienen algo de bicarbonato a la mano, por lo que no requiere una salida apresurada al mercado para conseguirlo, además, es barato y no se necesitará mucha esfuerzo para aplicarlo, lo que significa que si tienes una quemadura particularmente desagradable en tu olla favorita, no te partirás la espalda ni las manos tratando de limpiarla.

El método es el siguiente, cubra la parte inferior de la cacerola quemada con una buena cantidad de bicarbonato de sodio, luego vierta agua hirviendo sobre él y deje enfriar por un tiempo, finalice lavando como siempre con una esponja y su solución jabonosa. Hay otras opciones que también se pueden aplicar y las vamos a señalar, sobre todo si la olla en cuestión fue quemada mucho:

  • Llevar el jabón al punto de ebullición: Coloque el agua y unas gotas de jabón de cocina en la cacerola, déjelo hervir y luego reposar, después lave con jabón y agua hasta que se desprenda la grasa y las quemaduras.
  • Bicarbonato de sodio con vinagre: Se debe esparcir por todos lados hasta cubrir el fondo de la olla o el sartén entero, luego se echa vinagre blanco, se deja reposar para luego lavar con jabón y agua caliente. También se puede hacer dejando hervir el vinagre blanco dentro del utensilio de cocina, se le agregan unas dosis de bicarbonato para finalizar lavando con jabón después de haberlo dejado reposar.

Es recomendable que en estos casos utilice una esponja hecha de aluminio o alambres para que le ayude a remover de manera más efectivas las machas, sin embargo, debe tener cuidado con ellas ya que pueden causar daños en las ollas si las usa bruscamente o si raspa demasiado duro. Así que pueden ser un arma de doble filo en manos inexpertas o impacientes.

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