7 trucos de oro que te ayudarán a dejar de gritarle a tus hijos. Ellos te lo agradecerán!

Cuando hablamos de las llamadas de atención a nuestros hijos la primera opción siempre es la misma, gritos, pero estamos en un error, no siempre debemos gritarle a nuestros niños pues muy aparte de querer imponer respeto, harás que te tengan miedo. Se supone que en una familia lo primordial que debe haber es el amor, y usualmente los gritos alejan este afecto. Muchos nos excusamos con que nuestros padres lo hicieron con nosotros y estamos bien, pero en realidad esa clase de reacciones hacia nuestros hijos siempre deja represalias.

¿Cómo dejar de gritarles sin que ellos se tomen demasiada confianza?

Trucos para no gritarle a tus hijos

Pues siempre existirán otras maneras para llamarles la atención y regañarlos cuando han hecho algo mal, lo importante es serenarse y no explotar demasiado rápido, al menos no frente a ellos. Emplea estos 7 pasos para dejar de gritarle a tus hijos y verás que la comunicación irá de manera más fluida y habrá más unión familiar.

1. Identifica qué es lo que exactamente te hace perder el control:

Tienes que saber que es lo que hace que pierdas el control con tus hijos. Si te molesta que peleen entre ellos, que dejen sus cosas regadas, que tengan bajas notas en sus colegios… Una vez que sepas que es lo que te molesta, haz un plan de vida, prevé lo que sucederá y ten una sanción adecuada para ellos sin necesidad de gritarles.

2. Estudia lo que esperas de tus hijos:

El hecho de que esperes que ellos hagan algo no quiere decir que ellos lo hagan. Tu puedes esperar que ellos sean excelentes estudiantes pero en realidad son estudiantes promedio. Puedes esperar que sean médicos, pero quizás ellos quieran ser ingenieros. Lo que queremos decir es que, no puedes molestarte porque ellos hagan algo contrario a lo que esperabas que hicieran.

3. Explícale a tus niños cuál fue su error:

Si solo los regañas y les gritas, pero no les dices que fue lo que hicieron mal, no van a entender el porqué de tu comportamiento y puedes confundirlos.

4. Pídele ayuda a tu pareja:

Esto es un trabajo en equipo. Recuerda que ambos son padres y la responsabilidad no recae solo en uno. Habla con tu pareja sobre el comportamiento de los niños y busquen soluciones juntos. Si no tienes pareja puedes pedirle ayuda a un familiar o a un amigo.

5. Crea sanciones si no te hacen caso:

Si notas que sus malas acciones no cesan y que no cumple con sus obligaciones impone sanciones, así sabrá que si no hace lo que le has ordenado su omisión tendrá consecuencias.

6. Respira y cuenta hasta 10:

Relaja tu mente y frena tus impulsos antes de hablar con tus hijos o reñirlos.

7. No pagues tu enojo con ellos:

Si vienes con molestias de tu trabajo o por cualquier razón, no te desquites con tus hijos, ellos no tienen la culpa.

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